Bienvenidos a la edición cibernética de la Revista Ekuóreo, pionera de la difusión del minicuento en Colombia y Latinoamérica.
Comité de dirección: Guillermo Bustamante Zamudio, Harold Kremer, Henry Ficher.

184. Filósofos minicuentistas III


Todo está bien
   Voltaire

   Los sirios imaginaron que al ser creados el hombre y la mujer en el cuarto cielo, se atrevieron a comer una torta, en lugar de la ambrosía, que era su comida natural. La ambrosía se exhalaba por los poros; pero después de haber comido la torta, era preciso ir al excusado. El hombre y la mujer rogaron a un ángel que les enseñase dónde estaba el retrete. “Ved —les dijo el ángel— aquel pequeño planeta, apenas visible, que está a unos sesenta millones de leguas de aquí; allí está el excusado del universo; id lo más rápido posible”. Y fueron allí y se quedaron; y desde ese momento nuestro mundo fue lo que es.
(Diccionario filosófico)


Lenguaje
   Ernesto Sábato

   El lenguaje comienza siendo un simple gruñido para designar todas las cosas; luego se va diversificando y especializando; este proceso se llama enriquecimiento y es alentado por los padres y profesores de lenguas.
   Pero cuando se llega a tener cien o doscientas mil palabras, se encuentra que el ideal consiste en expresarse con diez o veinte. El lenguaje del filósofo es muy reducido: objeto, sujeto, materia, causa, espacio, tiempo, fin y alguna otra más.
   Si lo apuran mucho se arregla con una sola palabra, como apeirón o sustancia.
   Es probable que el ideal de muchos filósofos sea terminar finalmente en el gruñido único y monista.
(Uno y el universo)


Arthur Schopenhauer

La verdad (en tanto des-cubrimiento)
   Kostas Axelos

   Un día Cristóbal Colón declaró: parto a descubrir América. Y partió. Después de un largo viaje, vislumbró la tierra. Es América, exclamó a su tripulación. Se acercaron a la costa y desembarcaron. Sobre la playa, vieron frente a ellos un grupo de pieles-rojas en conciliábulo con su jefe. Los dos grupos se observaron. El jefe de los pieles-rojas avanzó majestuosamente hacia el grupo de Colón. Llegado frente al jefe de los blancos, se detiene y pregunta: ¿Eres tú Cristóbal Colón? Ante su respuesta afirmativa, se vuelve hacia su gente y les dice: muchachos, de ahora en adelante es inútil escondernos, estamos descubiertos.


La ciudadana
   Jean Jacques Rousseau

   Tenía una espartana cinco hijos en el ejército, y aguardaba noticias de la batalla. Llega un idiota, y se las pregunta asustada.
   —Sus cinco hijos han muerto.
   —Vil esclavo, ¿te pregunto yo eso?
   —Hemos alcanzado la victoria.
   Corre al templo la Madre a dar gracias a los dioses.
(Emilio, o de la educación)


Aquel que con monstruos lucha
   Friedrich Nietzsche

   Aquel que con monstruos lucha cuide de convertirse a su vez en monstruo. Cuando miras largo tiempo al abismo, el abismo también mira dentro de ti.


(Sin título)
   Arthur Schopenhauer

   Preguntémonos con sinceridad si la golondrina de este verano es otra que la del primero y si realmente entre las dos el milagro de sacar algo de la nada ha ocurrido millones de veces para ser burlado otras tantas por la aniquilación absoluta. Quien me oiga asegurar que ese gato que está jugando ahí es el mismo que brincaba y que traveseaba en ese lugar hace trescientos años, pensara de mí lo que quiera, pero locura más extraña es imaginar que fundamentalmente es otro.


Frutillas-III
   Theodor W. Adorno

   En los países anglosajones, las meretrices tienen el aspecto de proporcionar, junto con la vocación del pecado, los castigos del infierno.
(Mínima moralia)